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sábado, 7 de noviembre de 2015

Cuando la mayoría de los esclavos en América del Norte y el Caribe eran blancos y católicos


Cuando la mayoría de los esclavos en América del Norte y el Caribe eran blancos y católicos
En el siglo XVII, la inmensa mayoría de esclavos en territorios británicos de América eran blancos y católicos... casi todos irlandeses

http://www.religionenlibertad.com/cuando-la-mayoria-de-los-esclavos-en-america-del-norte-y-38517.htm

José Ángel Antonio

¿Cuántas películas ha visto sobre esclavos negros maltratados por sus amos blancos? La horrible institución de la esclavitud que oprimió durante varios siglos a los africanos y afroamericanos en el Nuevo Mundo ha sido denunciada, con justicia y frecuencia, por el cine y la televisión.

Pero, ¿cuántas películas ha visto usted sobre esclavos blancos en el s.XVII? Una excepción sería la película de piratas Capitán Blood, de 1935, inspirada en las novelas de Sabatini, protagonizada por Errol Flynn y Olivia de Haviland (por primera vez juntos). Allí los llaman “indentured servants”, pero eran, a todos los efectos, esclavos.

Casi nadie sabe que en el siglo XVII la inmensa mayoría de los esclavos en el Caribe y las posesiones británicas en Norteamérica eran blancos y católicos.

Más aún, los esclavos blancos eran abundantes, baratos y desechables, y tendían a morir con facilidad.

Los esclavos negros, en cambio, se consideraban resistentes, fuertes, escasos y caros, y se les alimentaba y trataba mejor.



Blood y sus compañeros como esclavos
en una plantación británica, en la película de 1935


Durante el s.XVII, los ingleses deportaron cientos de miles de irlandeses y, en menor medida, escoceses, a sus plantaciones en el Caribe y Norteamérica.

Los ingleses, conocidos por su meticulosidad en la documentación, no llevaban apenas cuenta de lo que hacían en Irlanda. Faltan muchos datos, pero los historiadores irlandeses, estadounidenses, caribeños y escoceses han ido recomponiendo las piezas del puzle.


Kinsale: empieza un siglo negro para Irlanda

En 1541 Enrique VIII, el mismo que repudió a Catalina de Aragón y creó la Iglesia Anglicana con él al frente, se proclamó como rey de Irlanda. Durante medio siglo los ingleses fueron conquistando el país, con una última gran batalla en Kinsale en 1602, en la que participaron unos 3.500 soldados españoles. Los ingleses vencieron, y en ese momento expulsaron del país a los resistentes irlandeses (muchos fueron a España o a sus territorios europeos). A esos expatriados irlandeses se les llamó “Gansos Salvajes” y los hubo durante todo el siglo y parte del siguiente.

Pero poco después, el rey inglés Jacobo II estableció una nueva política: en vez de expulsar a los descontentos, favoreció venderlos como esclavos. El primer caso documentado se dio en una colonia en la Guayana, en el Amazonas, en 1612: la primera venta de esclavos irlandeses.

Una proclamación del rey inglés estableció en 1625 que los prisioneros políticos irlandeses se venderían como mano de obra forzada a las plantaciones de las Islas Orientales.

En 1632 se sabe que la inmensa mayoría de los esclavos de las islas caribeñas inglesas de Montserrat y Antigua eran irlandeses. Un censo de 1637 muestra que 7 de cada 10 habitantes de Montserrat eran esclavos irlandeses.

A estas alturas, la demanda era alta, y los esclavos morían pronto. No bastaban los presos políticos (rebeldes al dominio inglés): cualquier crimen común (pequeños robos, etc…) era excusa para deportar irlandeses a las plantaciones.

También había bandas de secuestradores que recorrían el campo, atrapaban a cualquiera y lo vendían a los traficantes sin que nadie preguntara mucho.

Los esclavos negros en el Caribe británico había que comprarlos. Los esclavos irlandeses, en cambio, llegaban casi regalados por el Estado a las plantaciones.


Cromwell, puritano y feroz anticatólico

En 1641 estalló otra revuelta irlandesa, la Guerra de la Confederación, que fue sofocada en 1649 por el nuevo líder inglés, el puritano y autoritario Cromwell, ferozmente anticatólico (por ejemplo, intentó eliminar la Navidad del calendario y la celebración popular en las islas británicas; incluso prohibió los pasteles de Navidad).

De 1641 a 1652, durante esta revuelta y en sus años inmediatos, la población de Irlanda descendió de 1.466.000 habitantes a apenas 616.000.

Aproximadamente 550.000 irlandeses fueron eliminados físicamente o por hambre provocada. Otros 300.000 fueron deportados como esclavos. La deportación de varones dejaba a mujeres y niños inermes… y ellos también podían ser comprados y deportados en posteriores oleadas.



Richard Harris interpreta a Cromwell, vestido de
parlamentario puritano, en la película de 1970


De 1650 a 1660 se desarrolló el llamado “Reinado del Terror” de Cromwell, que activamente quería eliminar la población irlandesa y católica de la isla. En 1650, llegaron a las plantaciones caribeñas de Saint Kitt 25.000 esclavos irlandeses.

Se calcula que en esta década la Corona y sus administradores secuestraron a cien mil niños irlandeses de entre 10 y 14 años y los llevó a las plantaciones del nuevo mundo: el Caribe, Virginia y Nueva Inglaterra.

Sólo en esta década llegaron más esclavos irlandeses al Nuevo Mundo que el total de población libre anglosajona radicada allí.

En 1651, Cromwell ganó dos guerras contra Holanda para asegurarse que podía tener el monopolio del tráfico de esclavos y en 1655 conquistaba Jamaica a los españoles para convertirla en su gran base esclavista en el Caribe. Pero no desatendió el resto de las plantaciones. En 1652 envió otros 12.000 esclavos irlandeses a las Barbados.

Hay que tener en cuenta que Cromwell financiaba sus guerras en Irlanda, simplemente, prometiendo tierras a los señores ingleses que allí acudieran a luchar. En esas tierras sobraba población campesina: los señores preferían dedicarlas a pastos. Una norma de 1657 establecía que todos los habitantes del condado de Clare debían trasladarse en seis meses o ser detenidos por “alta traición” y enviados a las Américas.

En esta época no era un crimen que cualquier inglés matase un irlandés… pero preferían atraparlos vivos y venderlos.



Cuando se equivocaban de esclavos

A veces, las bandas de secuestradores se excedían y se equivocaban de víctimas. En 1659 llegó a Londres una petición de 72 esclavos en las Barbados que aseguraban ser ingleses ilegalmente secuestrados y atrapados allí. La misma petición aseguraba que en las plantaciones americanas había 7.000 u 8.000 escoceses tomados prisioneros en la batalla de Worcester de 1651 e incluso 200 franceses, secuestrados y vendidos, cada uno a cambio de 900 libras de algodón.

Hay más cifras registradas de los últimos días de Cromwell: 52.000 mujeres, chicas y jóvenes irlandeses se vendieron en las Barbados y Virginia en 1657. Mil chicos y mil chicas más de Irlanda se vendieron en Jamaica en 1656.

Cromwell murió en 1660, pero su sucesor Carlos II, hijo del decapitado Carlos I, no dudó en mantener el negocio de la trata, con el compromiso de entregar al menos 3.000 esclavos anuales a la “Real Compañía de Aventureros” (en realidad, una compañía de venta de esclavos).


De "indentured servants" a esclavos

En su origen, el concepto de “indentured servants” tenía una definición bastante bien delimitada y quizá a ella se acogían muchos irlandeses antes de 1620. En esa primera fase, el individuo aceptaba voluntariamente ir a América y pagaba el pasaje, manutención y un pedazo de tierra en las colonias trabajando en el lugar de destino una serie de horas diarias durante unos años. Este acuerdo podía figurar por escrito.

Sin embargo, desde 1625 los irlandeses fueron simplemente secuestrados, vendidos y puestos a trabajar como esclavos: era un nuevo y lucrativo negocio masivo. Aunque la propaganda inglesa siguió llamando a estos esclavos “indentured servants”, desde 1625 se trataba ya siempre de mera trata de seres humanos y esclavitud forzada.

Durante este siglo un esclavo irlandés costaba el equivalente a 5 libras esterlinas, mientras que uno negro costaba entre 4 y 10 veces más. Los dueños de las plantaciones no tenían apenas interés en mantener vivos a los esclavos irlandeses. El coronel William Brayne pedía en 1656 que llegasen a las plantaciones más esclavos negros porque “puesto que los dueños tendrán que pagar más por ellos, tendrán más interés en mantenerlos con vida, algo de lo que carecen en [el caso de los esclavos irlandeses]”.

Los negros duraban más en el clima caribeño y además eran paganos, algo que los dueños ingleses preferían a los irlandeses, que era odiados papistas.

Además, en teoría un negro servía toda la vida, mientras que un irlandés debía ser liberado en 7 o 10 años… pero esto no sucedía con frecuencia, ya que la mayoría moría antes.


Sin derecho a asistencia religiosa

A efectos religiosos, los irlandeses católicos no eran considerados cristianos y no tenían derecho a asistencia religiosa (tampoco la tenían los católicos libres en Inglaterra).

Muchos no sabían la lengua inglesa, y hablaban sólo gaélico. Pero otros estaban alfabetizados, sabían escribir y llevar cuentas. Con todo, cualquier dueño podía matar a cualquiera de sus esclavos, negros o irlandeses, sin excusa ninguna: no era un crimen, sólo un gasto de propiedad.

Cuando el Parlamento estableció el Acta de Regulación de Esclavos en las Plantaciones en 1667 enumeró los castigos que se podían infligir a los esclavos que hubiesen cometido un delito contra “cristianos”… se especificaba que los católicos no se consideraban cristianos, ni siquiera si habían logrado sobrevivir y ser libres de alguna manera.




"Aparear" irlandesas con negros, cosechar mulatitos

Los dueños de las plantaciones no solían tener relaciones sexuales con las esclavas negras, cosa que aterrorizaba su mentalidad racista, pero sí forzaban a las esclavas irlandesas. La ley establecía que los bebés hijos de esclava eran esclavos y pertenecían al amo.

Los amos podían hacer que las esclavas se cruzasen con otros esclavos blancos o con negros, buscando esclavos mulatos más resistentes y que se podían revender a buen precio.

A veces las irlandesas sobrevivían a todos los abusos y lograban ser libres… pero no sus hijos. Esas madres liberadas decidían quedarse en la plantación con sus niños que seguían siendo esclavos, y ellas seguían un tipo de vida de práctica esclavitud.

En 1681 se aprobó una ley que prohibía la práctica de aparear mujeres esclavas irlandesas con esclavos africanos “para vender” los hijos: era una ley implantada por la Real Compañía Africana porque interfería con sus beneficios.

Pero seguía siendo legal aparearlas para la “producción propia” de la plantación. De esta época se sabe que la Real Compañía Africana envió 249 cargamentos de esclavos irlandeses y negros a las Indias entre 1680 y 1688: eran 60.000 “unidades”, 14.000 murieron durante el viaje.


La mortandad de los irlandeses

¿Cuál era el nivel de mortandad de los esclavos irlandeses?

No es fácil establecerlo, pero los historiadores no conocen ni un solo caso de irlandés deportado a América como esclavo que consiguiera volver a su país para contarlo. Los irlandeses que lograban la libertad por lo general dejaban esa colonia y marchaban a otra en la América continental o en otra isla.

Se sabe que entre 1641 y 1649 se compraron en las Barbados 21.700 esclavos irlandeses. Sin embargo, parece que nunca hubo más de 8.000 o 10.000 en las islas. Morían rápido y necesitaban ser sustituidos.

A veces los barcos esclavistas tiraban sus esclavos por la borda porque si morían “por accidentes en el mar” se cobraba un seguro, pero si morían de hambre en las bodegas no se cobraba nada (se conoce el caso del navío Zong, que arrojó 132 esclavos vivos por la borda).


Montserrat, la isla más irlandesa

La isla de Montserrat (así la llamó Colón en 1493, recordando su paso por Barcelona) fue quizá en la que sobrevivieron más irlandeses, y de hecho llegaron de Saint Kitts y otras islas en 1643 porque había fama de que en esta isla había más libertad para los católicos (aunque no había clero ni culto).

En 1724 seguía sin haber clero católico en la isla, pero el pastor anglicano, James Cruickshank se quejaba de que en su zona, Saint Peters, en el norte de la isla, había 20 familias protestantes frente a las 40 católicas (que no iban a su parroquia). En el sur de la isla, la población católica era aún mucho mayor.

Hoy la isla (de hecho media isla, la mitad sur está destruida por el volcán local desde hace pocos años) tiene 2 parroquias católicas. La población es negra, aunque quizá de piel algo más clara que en otras islas, y muchos tienen apellidos irlandeses, aunque eso no significa necesariamente ascendencia de esa nación.


Una católica ahorcada por no saber inglés

Un personaje que puede poner rostro a esa época es Ann Glover. Fue deportada con otras decenas de miles de irlandeses como esclava a Barbados durante la invasión de Cromwell en Irlanda. Hay fuentes que dicen que su marido fue asesinado en Barbados porque se negaba a renunciar a su fe católica.

En 1680 era ya una mujer mayor que vivía con su hija en Boston, Massachusetts, trabajando como criadas en la casa de un hombre llamado John Goodwin. En verano de 1688 se pusieron enfermos 4 o 5 de los niños de la casa. El médico sugirió que la causa podía ser brujería. Una niña de 13 años aseguró que se puso enferma después de descubrir que la hija de la vieja Ann Glover robaba ropa de la casa.

Ann fue arrestada y juzgada por brujería. Ella apenas sabía hablar inglés y durante el juicio se aferraba a su gaélico nativo. Un testigo la consideró “una vieja irlandesa escandalosa, muy pobre, católica romana obstinada en idolatría”.

El tribunal pidió a la anciana que recitase el Padrenuestro. Ella lo recitó mezclando gaélico y latín, como lo había aprendido de niña. ¡Nunca más había tenido acceso a ninguna formación católica viviendo en colonias protestantes como esclava! No pudo recitarlo en inglés, y se consideró una prueba de brujería.

Fue condenada a muerte y se le dio la oportunidad de renunciar al catolicismo, pero se negó. Fue ahorcada entre los gritos y burlas de la multitud en Boston, que se había reunido para ver “si la papista se arrepentía”, como escribió un contemporáneo. Es famosa por ser la última "bruja" ajusticiada en Boston.

En el trailer de 1935 de Capitán Blood, en el minuto 1,45, hay escenas que recogen la "bárbara crueldad" del esclavismo inglés en las plantaciones; después no se ha visto apenas en el cine
https://www.youtube.com/watch?v=MXb1QqmrRNc

jueves, 19 de marzo de 2015

Cómo el Comercio Libre británico hambreó a millones durante la Hambruna de la Patata de Irlanda


http://members.tripod.com/~american_almanac/potato.htm
Fuente en español: Movimiento Condor

Por Paul Gallagher

La Conferencia de la Casa Blanca del 24-26 de mayo 1995, sobre el desarrollo económico de Irlanda del Norte, continúa una importante iniciativa política por la cual el Presidente Clinton ya ha ayudado a tener una sesión de paz en Ulster después de 25 años de guerra civil. Además el éxito vendría empezando a conectar a Irlanda, por túnel, a las nuevas vías de transporte por todo el camino a Eurasia: los "Puentes de Tierra de Eurasia" propuestos primero hace seis años por Lyndon LaRouche y ahora se planean hacer por los gobiernos principales.

Esto llevaría al desarrollo de nuevos rieles, energía y caminos en Irlanda, el país (Norte y Sur) con la menor infraestructura de transporte y la economía más subdesarrollada en Europa. Esta integración del transporte de Irlanda atravesaría Ulster y también la ayuda a la náufraga economía británica, si había un gobierno británico que deseaba hacer eso. Pero al gobierno conservador británico de John Major, el sucesor moribundo del gobierno de ruina de 10-años de Maggie Thatcher, no se le debe permitir contaminar la conferencia de desarrollo de Irlanda del Presidente Clinton con la ideología de "comercio libre" que ha convertido las Islas británicas en un montón de basura post-industrial.

Un gobierno británico de "comercio libre" puede dañar nada más que su propia economía y la de Irlanda. El camino a una paz estable en Irlanda, como en otras regiones del globo económicamente colapsadas, sólo se construirá sobre el cimiento de desarrollo de infraestructura por un gobierno dirigista. Hace los 150 años empezó esta caída, la política de "comercio libre" británico - la misma política en que Thatcher y sus imitadores insisten todavía fanáticamente - causó el genocidio de 2 millones de 8 millones de irlandeses en cuatro años. En contraste con los nazis, no se castigó a los perpetradores británicos de este genocidio 1845-1849 por sus políticas, ni ellos los cambiaron de forma alguna después.

En sus declaraciones citadas sobre ese episodio de genocidio, presentado abajo, usted reconocerá el "comercio libre" británico dominante precisamente de las políticas de hoy, repetidas como loros por quienes como Milton Friedman y los "revolucionarios neo-conservadores" en nuestro Congreso. Irlanda nunca se ha recuperado del gobierno de "comercio libre" del decimonono siglo de Gran Bretaña.

Hoy, tiene sólo 5 millones de ciudadanos, y su escaso progreso industrial y agrícola en el vigésimo siglo es debido completamente a las instituciones nacionales construidas por el movimiento Sinn Fein de 1902-1924, qué explícitamente se opuso al dogma de comercio libre británico. Contrariamente a las demandas del gobierno de John Major - los escándalos y corrupción como respira en absoluto - Sinn Fein debe participar totalmente en la conferencia de la Casa Blanca. El gobierno de Mayor, y cualquier gobierno de "comercio libre" británico, de hecho, tienen un buen trato para aprender de ellos.

No patatas sino esclavitud

Cualquier historiador que ha estudiado el asunto más allá que el ex Vicepresidente Dan Quayle, sabe que las patatas (o la falta de eso) no causaron el hambre y genocidio irlandés hace 150 años. La quemadura de la patata que golpeó la cosecha en otoño de 1845, había empezado en Carolina del Norte, y se extendió para destruir cosechas de patatas a lo largo del Hemisferio Norte durante varios años; no causó hambre o muerte en masa en ninguna parte excepto en Irlanda. Ni eran las patatas el único producto mayor de la agricultura irlandesa en el momento; ellos eran solo el único producto que a los irlandeses – 75% de quienes eran arrendatarios feudales de propietarios británicos, los fanáticos predicadores “comercio libre” les permitieron comer o alimentar a su ganado.

El historiador Arthur Young había escrito, como muchos otros, que los granjeros arrendatarios irlandeses eran esclavos en efecto:

"Un propietario en Irlanda puede inventar una orden al que obrero, sirviente, o cottier [granjero arrendatario] escasamente se atreve a negarse a.... Él puede castigar con su bastón o su látigo con la seguridad más perfecta. Un hombre pobre tendría sus huesos rotos si él ofrecía alzar una mano en su propia defensa".

El comercio libre exportó o vendió todo el maíz, trigo, cebada y avena que los granjeros irlandeses cosecharon, así ellos debían pagar sus rentas. Todas las cosechas se volvieron dinero en efectivo - y no había nada para comer para el granjero y su familia. El comercio libre británico no toleró ningún cambio a esta situación mientras un millón de irlandeses se hambrearon a muerte y desplegaron pesadamente tropas para proteger las naves de exportación. El comercio libre desahució al instante a todos los granjeros que dejaron de pagar sus rentas, y los grandes propietarios, liderados por Lord Palmerston, su Ministro Extranjero británico, desahució a sus arrendatarios más rápidamente que antes cuando ellos estaban hambreados en los 1840s, incluso para desahuciar a muchos que todavía estaban pagando renta. El comercio libre decretó que ningún dinero se gastaría en proyectos de infraestructura como desagües, puertos, pesquerías, etc., aunque un prominente comité de asuntos irlandeses dirigido por Thomas Drummond había inspeccionado rápidamente lo qué más se necesitaba.

Irlanda en ese momento tenía 164 millas de vías férreas; Inglaterra tenía 6,621 millas. El comercio libre decretó que ninguna comida sobrante gubernamental - "ningún bienestar" - sea dado a los hambrientos para dejar tranquilo el mercado por comida.

"Nosotros no proponemos," dijo el Primer Ministro Lord John Russell a la Cámara de los Comunes, "interferir con el modo regular por el que pueden traerse el maíz indio y otros tipos de grano en Irlanda."

Los partidarios deñ comercio libre insistieron en rebajar el trabajo en los Trabajos Públicos o en casas de trabajo, y que estos centenares de miles deben recibir sueldos debajo de los niveles para permanecer miserables y no torcer el mercado obrero. Así los obreros murieron en grandes números "en los trabajos" y en las casas de Pobres de Ley.

Los comercio libre les dieron tres opciones a las familias granjeras irlandesas cuando las cosechas de patata fallaron: hambre en sus granjas, mientras vendían su grano y pagaban su renta; informar a los Trabajos Públicos o casa de trabajo de Pobres de Ley para ser trabajadores/hambreados a muerte como los nazis hicieron a los presos de Auschwitz; o emigrar y arriesgarse con un 50% de chance de sobrevivir del otro lado del Atlántico.

La población irlandesa era oficialmente 8.1 millón en 1845. Unos 1.5 millones de seres humanos murieron de inanición y enfermedad en Irlanda en cuatro años, mientras más de un millón intentó emigrar; de éstos, casi 500,000  murieron - normalmente de tifo - en el pasaje o en campamentos de cuarentena en Canadá y Nueva Inglaterra. La Mesa de Salud de Montreal declaró de aquéllos en los campamentos en 1847:

"puede suponerse bien que algunos de los sobrevivientes pudiera alcanzar cualquiera otra cosa que una tumba temprana".

En ese periodo, entre la población emigrada irlandesa de Massachussets, la esperanza de vida media fue estimada por Lemuel Shattuck en 13.4 años, con 60% muriendo a la edad de 5: una característica de nivel de las sociedades humanas en la Edad de Piedra. Cuando esto estaba "encima de", los oficiales británicos a cargo del "alivio de hambre irlandés", directa y particularmente el Ministro de Erario suplente Sir Charles Trevelyan, fue felicitado y condecorado cuando la Reina Victoria hizo su visita 1848 a Irlanda. Cuando 1847 acabó, Trevelyan escribió:

"Es mi opinión que se ha hecho demasiado para las personas. Bajo el tal tratamiento las personas han crecido más malas en lugar de mejor, y nosotros debemos probar ahora ese ejercicio independiente, y el funcionamiento de causas naturales, puede hacer.... Yo descansaré después de dos años de tal continuo trabajo duro en servicio público, como yo nunca he tenido en mi vida".

Entonces, habiendo veraneado en Francia, él agregó:

"[El] problema de superpoblación irlandesa es que está en total más allá del poder del hombre, la cura había sido proporcionada por el golpe directo de una Providencia todo-sabia".

El historiador británico Charles Kingsley que acompañó a la Reina en su visita graciosa y gloriosa, escribió:

"Yo estoy acobardado por los chimpancés humanos que vi a lo largo de las 100 millas de país horrible. Yo no creo que ellos sean nuestra falta. Yo creo que no sólo hay muchos más de ellos que de viejos, sino que ellos están más contentos, mejor y más cómodamente alimentados y alojados bajo nuestro gobierno de lo que ellos alguna vez estuvieron. Pero ver chimpancés blancos es terrible; si ellos fueran negros, uno no lo sentiría tanto".

Sin embargo, Lord Clarendon, el virrey británico en Irlanda durante el hambre, vio la situación más claramente. Él escribió al Primer Ministro Lord John Russell:

"Yo no pienso hay otra legislatura en Europa [otra cosa que la británica] que persistiría fríamente en esta política de exterminio".

Cómo fue hecho

El comercio libre británico había estado trabajando previamente durante mucho tiempo para crear este desastre. El periodo crucial fue de las políticas 1785-1845 de William Petty, el segundo Lord Shelburne, y el primer ministro William Pitt que tomaron a los gobiernos británicos después de la Revolución americana y para quien Adams Smith escribió tractos en su Riqueza de las Naciones y otros de "comercio libre".

"La mitad de todas las rentas irlandesas fue gastada en Inglaterra... con otros incidentes, (él) sumará para abatanar la mitad del ingreso del reino entero, todo en beneficio neto a Inglaterra.... El levantamiento de nuestras rentas sale de la misma sangre, y órganos vitales, y ropa, y moradas de los arrendatarios que viven peor que los mendigos ingleses".

Durante el mismo periodo, Lord Canciller Bowes en Dublín hizo público un edicto que

"la ley no supone que existe cualquier tal persona como un católico romano irlandés".

Sin embargo, en el decimoctavo siglo, la condición del irlandés había mejorado por primera vez desde las invasiones de Elizabeth y Cromwell (qué explícitamente intentaron el genocidio, pero con medios menos eficaces que demostró tener el "comercio libre"). Esta mejora fue principalmente debida a los esfuerzos organizados de Swift y sus redes de Leibnitz. En particular, la marina mercante irlandesa había sido reavivada, sus puertos mejorados, los impuestos bajaron eficazmente, y desarrolló industrias de ropa, lino y vidrio y la agricultura había sido mejorada.

Se habían pensado las Leyes Penales de los 1690s para asegurar que los católicos  irlandeses se reducirían a cultivar patatas en tierra alquilada. [Fn1] pero la organización eficaz del gran número de protestantes escoceses, los propietarios inmigrantes, había permitido un poco de desarrollo y había llevado a un movimiento católico-protestante unido que ganó la Constitución de 1782, durante la Guerra de Independencia americana. La población irlandesa había empezado a crecer rápidamente.

La política del Primer ministro William Pitt fue descrita por el fundador del Sinn Fein y el primer Presidente de Irlanda, Arthur Griffith.

"El 12 de mayo de 1785, se introdujeron en el Parlamento inglés las nuevas propuestas de Pitt. Ellos proveyeron, entre otras cosas que Irlanda no debe comerciar con ningún país donde su comercio podría chocar con los intereses de la corporación más poderosa de Inglaterra - la East India Company... y que las leyes de navegación que el Parlamento británico adoptó deben ser aceptadas por Irlanda".

Para imponer esta política "comercio libre", Pitt patrocinó en el futuro y reprimió el Levantamiento irlandés de 1798, para desarmar a los Voluntarios irlandeses e introducir gran número de tropas británicas, y para forzar el  Acto de Unión 1801 que anuló la Constitución irlandesa. (Durante el mismo periodo, la misma política del mismo Pitt y Shelburne también redujo y empobreció a Escocia que había empezado a industrializarse al momento de la Revolución americana). En sus folletos políticos, Arthur Griffith describió en detalle cómo Pitt después de 1801 destruyó las nuevas fábricas de Irlanda, particularmente lino, bajando los precios británicos allí, y rápidamente eliminaron naves irlandeses independientes.

Aun peor, era el colapso de la tierra en uso bajo Pitt y el "comercio libre" de la política Shelburne.

Por los 1820s, 80% de toda la tierra de Irlanda fue poseída por propietarios británicos y escoceses, y 25% de toda la tierra estaba completamente sin usar para cualquier propósito excepto la especulación de bienes raíces. Unos 75% de lo que se usó, era en grano o pasturas de caballo/ganado, la mayoría de esto para la exportación por comerciantes bajo el dominio de Londres.

En el resto, los irlandeses cultivaron sus patatas; en quizás dos acres de tierra alquilada por cada familia grande. Todos los relatos del decimonono-siglo de aquéllos que vieron a los granjeros arrendatarios irlandeses y esclavos africanos en América y el Caribe, están de acuerdo que los irlandeses estaban peor por lejos. En 1845, una comisión gubernamental británica encabezada por el economista Senior Nassau dice lo que el comercio libre había hecho: Excepto durante la breve cosecha de patata, no había trabajo en absoluto para 2.4 millones de adultos irlandeses; por los cálculos de hoy, 60% de desempleo. Fábricas de lana, lino, popelina, mobiliario y vidrio habían desaparecido; la pesca había casi desaparecido por la falta de capital para los barcos, almacenamiento,  etc. Incluso los molinos de grano por agua impulsados habían desaparecido, en el país que se los había presentado a Europa 1300 años antes. Había sólo 39 hospitales sirviendo a 8 millones de personas.

El famoso Duque de Wellington escribió en 1829 que "nunca hubo un país en que la pobreza existió en la magnitud que existe en Irlanda."

Senior no fue la primera tal comisión, así el gobierno británico supo que estaban creando exactamente las políticas de "comercio libre" en Irlanda. En 1824, un ex comisionado se preguntó en el Parlamento:

"¿Mirando delante a 15 años o más, en que debe acabar este aumento en población en Irlanda, sin cualquier empleo?" Él contestó: "yo no sé. Yo pienso que es terrible reflejarlo".

Una vez el hambre estaba pasando, el mismo Nassau Senior escribió que él temió que no mataría más de un millón de personas que serían escasamente bastante para eliminar el desempleo. Pero en 1842, 6 millones de libras Esterlinas en rentas se remitieron desde Irlanda a Inglaterra, y una cantidad muy grande de bienes raíces prestados a la especulación en la City de Londres estaban basados en esas rentas. Mucho después, en 1898, una comisión irlandesa calculó que, durante todo el siglo de "comercio libre" desde el Acto de Unión de Pitt de 1801, el flujo de riqueza de Irlanda a Inglaterra había sumado 250 millones de libras Esterlinas.

Comercio libre sin Dinero

Así, cuando la quemadura destruyó los tres-cuartos de la cosecha de patata de 1845, una gran mayoría de la población irlandesa no poseía ninguna tierra, no ganaba ningún sueldo, y pagaba como renta la mayoría o todos los beneficios de la venta de sus cosechas de grano. Ellos tenían poco o ningún dinero o medios de ganarlo; casi 2 millones no vendieron ni siquiera su propio producto, pero se lo cambiaron como renta a cambio de permitirse cultivar patatas en franjas pequeñas de tierra.

Sir Robert Peel era primer ministro británico para la primer mitad de 1846 luego de la destrucción de la primer cosecha de patata. Inmediatamente, un comité de ciudadanos irlandeses (más bien, súbditos) encabezado por Henry Drummond hizo propuestas urgentes:

1) detener la exportación de maíz y destilar grano en espíritus;
2) remover aranceles en importaciones de comida;
3) trabajos públicos concentrados en rieles y puerto (pesca) infraestructura y proyectos del desagüe;
4) comités de alivio consolidados en parte por un impuesto 10% en propietarios (20-50 por ciento en ausentes); y
5) en parte por un £ 1.5 millones de préstamo británico a 10 años en la seguridad de bosques de madera dura irlandeses.

El Primer ministro Peel ignoró todos menos 2), qué él usó como pretexto para empujar a la revocación de las Leyes de Grano británicas que hacían mucho más fácil la importación de grano irlandés a Gran Bretaña. Por otra parte el gobierno de Peel compró, cuando 3.5 millones de libras de pérdidas de cosecha, un total de £100,000 en maíz Indio Americano, comprado por Baring Brothers Bank. La razón para la diminuta cantidad, era que sería encerrado con llave en almacenes militares en Irlanda, bajo el control del Comisionado de Alivio Coronel Henry Routh, y usado

"sólo como una acción de influencia para los propósitos de prevenir, por ventas ocasionales de estas reservas, un levantamiento del precio en el mercado de comestibles".

En tercer lugar, Peel permitió la formación de comités de alivio que podrían proponer trabajos públicos, pero sin fondos del gobierno británicos y solamente contribuciones voluntarias (caritativas) de los propietarios en Irlanda. El titular del Erario Sir Charles Trevelyan se convirtió en dictador eficaz del "alivio" de Irlanda, y ya en junio de 1846 él estaba escribiendo al Coronel Routh:

"La única manera de impedirles a las personas volverse habitualmente dependientes del gobierno, es llevar las operaciones [alivio] a su fin. La incertidumbre sobre la nueva cosecha [había ya señales de un segundo año de quemadura de la patata] sólo lo hace más necesario.... Estas cosas deben detenerse ahora, o usted corre el riesgo de paralizar toda la empresa privada y tener este país sobre usted por un número indefinido de años".

Casi nada de la diminuta "reserva" del gobierno permanecía entonces. Baring tenía una más nave en camino, pero Trevelyan ordenó que "la carga del Sorciere no es querida; sus dueños deben disponer de esta como ellos lo piensen apropiado".

En septiembre, cuando los irlandeses habían empezado a morir de inanición y había la evidencia suficiente del fracaso del 100 por ciento de la segunda, cosecha de  patata de 1846, Times de Londres agregó:

"Tales gracias que un gobierno consigue por intentar paliar grandes aflicciones y satisfacer demandas correspondientes por una beneficencia inevitable pero ruinosa.... Es la cosa vieja, la vieja enfermedad, el carácter nacional, el pensamiento nacional, la indolencia nacional".

Entretanto, el gobierno conservador de Peel había perdido las elecciones por haber intentado derogar las Leyes de Grano - los aranceles altos de Gran Bretaña sobre grano importado. El gobierno Whig de Lord John Russell lo reemplazó y consiguió derogarlos. Durante 1846, Irlanda exportó bastante trigo, cebada, avenas, harina de avena, cerdos, huevos, y manteca para alimentar su población entera. Muchos historiadores modernos han notado ultraje a esta exportación que era muy defendida por tropas británicas contra las muchedumbres hambrientas. Pero pocos notan que aun bajo la política de comercio libre británica, más el trigo fue importado en Irlanda ese año de lo que exportaba; sin embargo, por lo menos la  mitad de toda la población irlandesa estaba sin ningún medio para comprar comida; el "comercio libre" dictó que a nadie le sea dado - "ningún bienestar (alivio)" - y la tasa de evicciones estaba creciendo con su destitución.

Los miembros irlandeses del Parlamento británico en Londres propusieron por otra parte las reservas gubernamentales de grano se vendan en las peores áreas de hambre, sobre todo en Connaught donde las muertes de inanición estaban creciendo. La respuesta de Lord Russell fea directamente no:

"Se prohíbe la compra por el gobierno de cualquier comida en uso ordinario para evitar la competencia con los comerciantes privados".

Trevelyan y el Coronel Routh estaban de acuerdo que

"debe haber una distinción clara y mantenida entre el dolor ordinario de las personas, y lo que siendo el resultado de las pérdidas de la cosecha de patata que puede ser nuestro objeto a relevar exclusivamente".

El gobierno de Lord Russell agregó un programa de Obras Públicas que fue extendido pero no financiado; los comités locales tenían que proponer los trabajos y firmar un contrato que tenían a sus miembros personalmente responsables de reembolsarles 100 por ciento del costo al gobierno británico dentro de dos años, ¡más el interés de 3 por ciento anual!

Al principio el gobierno a veces agregó concesiones parciales por el dinero local levantado, pero éstas eran muy difíciles de calificar, y fueron completamente discontinuadas en 1847. Durante todo 1846, con 3 millón de irlandeses desempleados y vendiendo por comida todo bajo sus camas familiares, se expendió un total de £5,000 para malecones, puertos, desagüe, navegación y proyectos de energía de agua combinada: En otras palabras, ninguno se llevó a cabo.

Russell y Trevelyan hicieron una regla de Trabajos Públicos que se encontró después también en la Constitución de la Confederación de Jefferson Davis:

"Cualquier trabajo público hecho no será de una naturaleza para beneficiar a cualquier individuo en cualquier grado mayor que todo el resto de la comunidad."

Para desesperación de los mejores granjeros irlandeses que estaban intentando salvar a sus compatriotas, esta regla eliminó todos los proyectos para desagües de pantanos - la única manera de aumentar rápidamente producción de comida - sobre la base que esto beneficiaría de preferencia a esos viviendo cerca del pantano a drenar. Éste era el argumento común de "comercio libre" contra hacer infraestructura por el gobierno, que se usó contra Abraham Lincoln de Illinois por una red de ese mismo tiempo. Como resultado de esta "regla", los Trabajos Públicos durante el hambre irlandesa sólo construyeron caminos que fueron un tipo de infraestructura que el país ya tenía suficiente. Los sueldos estaban supuestamente puestos a los niveles de subsistencia, pero cuando las personas desesperadas inundaron los "Trabajos," los sueldos se pagaron a menudo semanas más tarde, y muchos miles pasaron hambre a muerte "en los Trabajos." Entretanto, en las Workhouses (llamadas Casas Pobres el próximo año después del pasaje de la Ley de Pobres irlandesa), varios cientos de miles de mayores, débiles, y jóvenes niños se apiñaron muriendo más despacio de desnutrición y enfermedad.

La Mueca de Tavistock

Lord John Russell evaluó los informes del segundo fracaso completo y consecutivo de la cosecha de patatas como ninguna razón para cambiar de política. Lord Russell, 6to Duque de Bedford, era conocido por su estatura pequeña y sonrisa helada; él era tan frío y arrogante que incluso su hermano, el Marqués de Tavistock, le dijo que él era ofensivo para sus propios seguidores Whig.

Por el invierno de 1846-47, las personas irlandesas habían empezado a morir de inanición en grandes números. El Canciller del Fisco de Lord Russell, Sir Charles Wood, anunció que no habría ninguna importación gubernamental más de maíz indio o cualquier otra comida - la empresa privada lo proporcionaría. Él anunció, que el problema en 1845-6 había sido que

"los comercios privados habían sido paralizados por compras del gobierno", y que "comerciantes habían declarado que no importarían comida en absoluto si el gobierno lo hacía así".

Los Trabajos públicos serían limitados a un año, y acabados por Ago 15 de 1847, y su gasto era para "caer completamente sobre personas poseedoras de propiedad en el apenado distrito".

Así, Sir Charles Wood. En otoño de 1846 fallaron las cosechas en muchos países europeos. Los gobiernos franceses y alemanes y postores compraron grandes cantidades de grano en América y en otras partes, mientras el gobierno británico "se sentaba fuera". Distribuidores de comida en Irlanda estaban ahora cobrando precios enormes a los que Trevelyan dio la bienvenida en una carta al Coronel Routh:

"Los precios altos tendrán influencia reguladora, como nada se calcula para atraer más suministros, y sobre todo de América.... No anime la idea de prohibir exportaciones (de Irlanda): el Comercio Libre perfecto es el curso correcto. Nada ha de ser hecho para el Oeste de Irlanda que podría enviar los precios, ya altos, todavía más altos para las personas que, diferente los habitantes de la Costa Oriental de Irlanda, tengan que depender de sus propios ejercicios".

Las evicciones estaban siguiendo ahora masivamente y estaba claro que la inanición al por mayor tendría lugar en 1847. El Coronel Routh mandó un memorando a sus funcionarios de alivio:

"represente a los solicitantes para los suministros del gobierno de comida, la necesidad para la empresa privada y importaciones".

En diciembre 1846 Whitehall pidió a todos los funcionarios del Comisariato en Irlanda cesar todas las ventas de comida. El Coronel Routh agregó en un memorando:

"Aun cuando era factible en el momento abrir nuestros depósitos [él supo que ellos estaban realmente vacíos] sería perjudicial a los dueños de grano, ya que en la actualidad pueden comprenderse precios extraordinarios"

Si éste parece un endoso gubernamental egregio de acanalar precios, Trevelyan lo repitió él:

"Si los distribuidores fueran a confinarse a lo que en circunstancias ordinarias podría ser considerado ganancias justas, la escasez se agravaría miedosamente...."

Trevelyan agregó que el gobierno también no haría nada sobre el nuevo problema - el hecho desastroso que todas las semillas de patatas habían sido comidas y no había nada que plantar en 1847:

"El momento que llegó al ser entendido que el gobierno proporcionaría semilla, se descansarían los ejercicios dolorosos de iniciativa privada para conservar una reserva de semilla".

Ninguna semilla se proporcionaría, y, cuando resultó, la cosecha 1847 de patata estaba para ser libre de quemadura, pero sin embargo sólo 20 por ciento de lo normal por falta de semilla y la muerte, agotamiento, o enfermedad de las familias de granjas. La oportunidad no sería repetida: la cosecha de 1848fue destruida de nuevo por quemadura. En enero 1847, el gobierno británico quebró la Circular #38, qué la Mesa Irlandesa de Trabajos Públicos había emitido y había permitido "la tarea de trabajo familiar" bajo una propuesta de emergencia sensata de algunos grandes granjeros. Habrían pagado sueldos a familias de granja para trabajar su propia tierra, y más sueldos por también trabajar en proyectos de desagüe.

"Es bastante imposible", le escribió a Trevelyan, "para mis señores dar su sanción a partes que son pagadas por fondos públicos por el cultivo de su propia tierra".

Ese mismo mes, el Coronel Routh informó en el condado más pobre de Irlanda, Skibereen que 50,000 libras de renta se habían pagado en 1846; había sólo 12 hacendados, todos señores y caballeros británicos. El gobierno también derrotó una propuesta de Lord George Bentinck en el Parlamento, para un acto que construya un ferrocarril en Irlanda y consolidado por la Tesorería británica. El gobierno de Lord Russell, sin embargo, pudo hacer un refinamiento en su política "comercio libre" hacia el genocidio que realmente ahora recoge çimpetu en Irlanda.

Ellos aprobaron la Ley de Pobres irlandesa para acabar todos los Trabajos Públicos británicos en Irlanda en agosto de 1847, y a cambio para establecer cocinas de sopa a los Workhouses existentes, y nuevos Workhouses "a ser construidos". Lo que ellos pensaron era "des-reglamentación" de trabajos públicos, dejándolos completamente a iniciativa (y financiación) de "Uniones de Ley de Pobres" locales en Irlanda que fue consolidada por "tasas" locales (impuestos). Lo que ellos produjeron, quizás intencionalmente, era caos total y desesperación, como el Coronel Routh ordenó a las Uniones de Ley de Pobres (qué estaban todas completamente en quiebra) reemplazar (es decir, desahuciar) a los ancianos y débiles de las Workhouses para constituir la forma de "robustos" esqueletos que informarían para trabajar allí a cambio de sopa para sus familias.

Pero desde que el gobierno británico todavía estaba expendiendo un poco de dinero público en Irlanda, Sir Charles Trevelyan quiso eso envuelto rápidamente:

"el gobierno sería relevado ahora", anunció él, "de alimentar a las personas a través de sus funcionarios".

En una carta privada de ese mes, febrero 1847, él agregó:

"es duro sobre las personas pobres ser privadas de saber que ellos están padeciendo una aflicción de la Providencia de Dios".

Y Trevelyan agregó cartas amenazantes al Coronel Jones cabeza de Trabajos Públicos y la cabeza de la nueva Comisión de Alivio Sir John Burgoyne, diciéndoles que estaban gastando demasiado dinero.

Avería

En febrero-marzo 1847 vino la implosión y avería final del "comercio libre": la comida importada privada de América llegó en la cantidad de 100,000 toneladas; algunos nunca llegaron a los mercados por falta de infraestructura (carreteros que habían perdido a sus obreros y habían vendido su equipo), y el resto no podría venderse por la falta de compradores con algún dinero. Los precios de granos ahora se derrumbaron. El tifo empezó a extenderse en marzo, así que en adelante, desde ese punto las clases mejores en Irlanda murieran también en grandes números.

Como un comentario final al "comercio libre", Trevelyan había enviado a su secretario para enviar esta declaración a todas las Uniones de Ley de Pobres en julio, 1847:

"Hay mucha razón para creer que el objeto del Acto de Alivio se pervierte grandemente y que frecuentemente se aplica solamente como un medio de agregar a los consuelos de las clases bajas... en lugar de ser, como intencional, una provisión para los absolutamente destituidos, y con el propósito de mantenerlos fuera de la inanición absoluta.... Los Comisionados no pueden pero se quejan de hallar que las demandas por raciones de muchos distritos que aumentan continuamente, y a veces grandemente, sin incluso una palabra de explicación para considerar para esto".

Desde ahora el costo entero del alivio de los destituidos y hambrientos en las "tasas" locales eran pagas por propietarios, otro lado de la "burbuja de renta" de "comercio libre" británico en Irlanda, se expuso ahora. Lord Mountcashel presentó las cifras siguientes a la Casa de los Lord: de la recolección de renta anual en Irlanda de £13 millones (una cantidad grande), la clase de propietarios pagó 10.5 millón anual en libra-esterlina sobre "hipotecas y dinero prestado" a banqueros de la City Londres y especuladores en bienes raíces. Montcashel estaba haciendo claro que un aumento en tasas, ahora planeado por el gobierno británico, vaciaría con sifón el dinero de los pagos de hipoteca, Y, efectivamente bastante, en verano 1847 tarde, los mercados financieros de Londres cayeron, cuando la especulación de los dos años anteriores en rentas, trigo, ventas, y acciones de la vía férrea extranjeras se derrumbaron.

Con ese derrumbe, el gobierno británico "hirió " sus préstamos de trabajos públicos y los diminutos gastos de alivio en Irlanda en agosto de 1847. Sólo Lord Clarendon, Virrey de Irlanda, seguía siendo la voz protestando:

"¿Qué será hecho con estas hordas? Sáquelos de la faz de la tierra, usted dirá, permítales morirse. Pero hay una cierta responsabilidad que atada a esto".

Los arrendatarios de Lord Palmerston

Los propietarios en Irlanda intentaron desahuciar a todos los arrendatarios para poder reducir el número de locales destituidos, y por consiguiente sus tasas (el impuesto de alivio al pobre). Ellos empezaron a conseguir, no sólo evicciones, sino juicios delictivos por el no-pago de renta, arrojjando a padres de familia a la cárcel. Esto - como los propietarios pensaron - finalmente puso en migración por el Atlántico que se volvió un diluvio de hambrientos portadores de tifo, agonizantes en Canadá y luego a Nueva Inglaterra en 1848-9. Increíblemente, las grandes exportaciones de comestible de Irlanda continuaron desde 1848 y 1849, qué eran los años en los que la población irlandesa cayó rápidamente de 8 millón a 6 millón a través de la muerte y emigración (y solo 40 por ciento de los emigrantes murieron cruzando el Atlántico).

En noviembre 1848, las exportaciones de comida de Cork en un solo día, era 147 balas de tocino, 255 barriles de carne de cerdo, 5 cascos de jamones, 3,000 sacos y barriles de avenas, 300 bolsas de harina, 300 cabeza de ganado, 239 ovejas, 542 cajas de huevos, 9,300 cajas [sobre uno-cuarto de un barril] de manteca, y 150 cascos de comestible misceláneos. Pero el inspector de los Trabajos Públicos en Cork en el mismo mes escribió sobre los rollos de "workfare" público: "Las listas son inútiles. Nadie contesta su nombre. Ellos se han ido, o están muertos".

1848 fue el año en que tuvieron lugar las "revoluciones" e insurrecciones contra esos gobiernos europeos objetivos de los británicos, particularmente Francia. El Ministro extranjero Lord Palmerston manipuló y dirigió personalmente los agentes de la "Joven Europa" que fomentaron estas insurrecciones. Al parecer ese año fue intentado un muy pequeño y patético "levantamiento" por el movimiento  "Joven Irlanda"; pero de hecho, Lord Russell había escrito a Palmerston tres meses más temprano, reconociendo que esta "Joven Irlanda" estaba controlada por Palmerston.

"Yo no estoy todavía listo para adoptar, como Mr. Pitt, ‘desgarrantes medidas’ para forzar una rebelión", le escribió a Russell en diciembre, 1847. Así él estaba admitiendo, al mismo tiempo, que el Levantamiento irlandés de 1798 había sido patrocinado y controlado por el entonces primer Ministro William Pitt para forzar en Irlanda el gobierno ruinoso de "Comercio Libre" en lugar de la Constitución irlandesa de 1782. La operación principal de Palmerston ese año era la "Revolución 1848" en Francia que derrocó a Luis Napoleón porque los franceses habían estado negándose a abrir sus puertos al Comercio Libre británico. Pero él encontró tiempo para desahuciar nueve barcos cargados de sus arrendatarios irlandeses a Canadá, 2,000 personas en total.

Cuando las naves llegaron a New Brunswick, ellos levantaron tormentas de protesta - a borde de los niños, mayores y destituidos que estaban hambreados, muchos de ellos completamente desnudos:

"ellos tuvieron que ser vestidos por la caridad antes de que ellos pudieran, con decencia, dejar la nave". "El Concilio común de la Ciudad de St. John lamentó profundamente que uno de los ministros de Su Majestad, el Rt Hon Lord Palmerston... debe de haber expuesto tal numerosa y apenada porción de sus arrendatarios a la severidad y privaciones de un invierno de New Brunswick... No provistos con medios comunes de apoyo, con rotas constituciones y casi en un estado de desnudez".

El Congreso americano pasó legislación de la emergencia al principio para bloquear las "naves de tifo" de inmigrantes irlandeses para desembarcar. Palmerston como ministro extranjero puso gran presión en el gobierno americano para abrir algunos de sus puertos a este particular la exportación humana de Comercio Libre británico.

La mayoría de los irlandeses desembarcó en Canadá, pero si ellos vivieran, ellos no se quedarían allí. Como el Gobernador General de Canadá Lord Dunham admitió entonces:

"En el lado americano todo es bullicio y actividad. En el lado británico de la línea, con la excepción de unas manchas favorecidas, todos parecen desechos y desolación."

Así los inmigrantes irlandeses caminaron por la frontera a Nueva Inglaterra, donde ellos continuaron desembarcando, y para vivir más en barrios bajos con esperanzas de vida por Edad de Piedra en 20 años. Entre 1902 y 1921, la independencia nacional irlandesa de Gran Bretaña fue ganada finalmente por el movimiento Sinn Fein que se construyó sobre el rechazo de Comercio Libre británico y el abrazo de las ideas del "Sistema americano" economistas Friedrich List, Matthew Carey y Henry Carey.

Las políticas de William Pitt, Palmerston, Lord Russell y sus herederos, incluso Lord Bertrand Russell, Charles Trevelyan et al son precisamente las políticas de Margaret Thatcher y su liga Bush "neo-conservadora" los seguidores del libre-comercio hoy. El dogma británico "Comercio Libre" no tiene ningún lugar en una conferencia de la Casa Blanca sobre desarrollo económico.

Nota

1. [retorno al texto] Vea Radcliff Salaman, debajo.
Para Más Lectura
Colum, Padraic, We Ourselves. New York and Dublin: Publisher, 1946.
Costigan, Giovanni, History of Modern Ireland. Cleveland, Oh: Western  Publishers, 1959.
Curry, Eugene O., (ed.) Irish Historical Documents. Dublin: 1868. McFee, Robert, Ireland. New York: Allen and Unwin, 1962.
Griffith, Arthur, The Resurrection of Hungary: An Example for Ireland. Dublin: Sinn Fein movement, 1905 and 1914.
Salaman, Radcliffe, The History and Social Influence of the Potato. Cambridge and New York: Cambridge University Press, 1985. Este volumen proporciona una relato año-por-año del hambre de patata en Irlanda.
Woodham-Smith, Cecil, The Great Hunger: Ireland 1845-49. London: 1962.